Tebeoteca: Calvin y Hobbes

Marzo 17th, 2008

Hace poco fue muy cumpleaños. Entre muchos regalos estupendos y muy agradecidos se encontraba un recopilatorio del cómic Calvin y Hobbes.

Para los pocos que no lo conozcáis, será un verdadero placer introduciros en él. Calvin y Hobbes es una tira cómica que narra la vida cotidiana de Calvin, de un niño de siete años, y su amigo: un tigre imaginario que todo el mundo excepto Calvin ve como un muñeco de peluche.

Es maravilloso que con un planteamiento tan sencillo, que no simple, estas tiras tengan una lectura tan rica y gratificante. Leer Calvin y Hobbes es volver a la infancia desde una postura adulta. Ese momento en el que todo es tan grande, divertido, amenazador y emocionante. Calvin es un niño con pocos amigos, disgustado muy a menudo con unos papás a los que quiere y siempre deseoso de volver del cole para jugar con Hobbes y volar a mundos imaginarios.

La visión de la infancia del autor, Bill Watterson, no es nostálgica ni idealizadora. Calvin es un chico a veces egoísta y que se porta mal con su vecinita Susie. Son divertidísimas las tiras en las que Calvin se rebela contra un universo que no le da lo que exige. Y a su lado, el siempre fiel Hobbes, el mejor amigo que uno puede desear.

Es un buen momento para volver a Calvin y Hobbes.  Tengo una sobrina de dos años  que comienza a hacer el trasto. Ya va viendo uno los mundos imaginarios que crea, el curioso papel que nos otorga a los familiares que la rodeamos y el  extraño muro  franqueable que existe entre  la infancia y la madurez. Uno de pequeño no sabe que, a veces, te conviertes en el mismo fastidio para los mayores  que los mayores y sus normas lo son para ti. El placer del silencio, de dedicarte a tus hobbies sin que se te suban al regazo y te quiten las herramientas es comparable al placer de las carreras por los pasillos y los gritos a la hora de la siesta. Ni por suerte ni por desgracia, llega el momento en el que uno se siente identificado con los padres de Calvin y no con Calvin mismo.

Recuerdo hace unos años hablando con Qiqetín sobre la realidad de Hobbes: ¿Es realmente un ser que sólo Calvin puede ver o un producto de su imaginación? La respuesta es que eso no importa, ya que, en el mundo de Calvin, Hobbes es más real que los deberes de matemáticas. No entender eso es no entender el poder curativo y salvador de la imaginación. La próxima vez que mi sobrina me pintarrajee con un rotulador indeleble mi escritorio (esta trastada sí que es real) no tendré más remedio que asumir que es parte del precio que los adultos pagamos por haber recibido prestada de los críos la más preciada de las cualidades humanas: la imaginación.


 
Fuente: calvinyhobbes.com. Web de fans en castellano no oficial. Altamente recomendable visitar las tiras de la sección "comiteca".

El primer Dungeon Master.

Marzo 5th, 2008

Me extrañaría mucho que los diez millones del juego online World of Warcraft sepan que ayer murió el responsable de esa forma de juego consistente en meterse en un personaje de fantasía y recorrer pasajes llenos de monstruos en busca de aventuras y recompensas. Ayer murió Gary Gygax, uno de los creadores de Dungeons & Dragons.


Fuente: Pen & Paper.

Aquel primer juego basado en laberintos subterráneos a recorrer por las miniaturas o fichas de los jugadores dista un pelín de lo que hoy en día podemos llamar con propiedad juego de rol. El elemento narrativo era prácticamente inexistente, basándose el juego en la táctica y el uso de recursos. Pero con ese primer Dungeons & Dragons (1974) comenzaron los jugadores a crear personajes de fantasía que le permitían protagonizar historias similares a las de Tolkien o Robert E. Howard. Gygax fue al rol lo que Méliès al cine.

Ya en los años 80 otros autores como Sandy Petersen y su La llamada de Cthulhu llevarían al rol a nuevos horizontes desarrollando más la interpretación y la investigación. Al mismo tiempo , la popularidad de Dungeons & Dragons iba siendo cada vez mayor, introduciéndose en la cultura popular a través de comics, una serie de animación… y configurándose como el principal hobby de los nerds. (Odiosa palabra y odioso concepto). El éxito editorial de Dungeons & Dragons fue canalizado por la empresa de Don Kaye y el propio Gygax: TSR. Empresa de la que años más tarde sería expulsado por los nuevos propietarios. Sin embargo la relación de Gygax con el hobby, y con D&D particularmente, nunca cesó; y hasta muy recientemente era habitual su presencia en convenciones norteamericanas. Además, los roleros de toda índole siempre han reconocido a Gygax como el padre del hobby.

Los productos de rol de Gygax se caracterizan por enfatizar la faceta de desafío y de dificultad que una aventura de rol debe poseer siempre. Buen ejemplo de ello es la aventura La tumba de los horrores, que tuve la suerte de dirigir hará unos años hasta que mis jugadores y yo mismo nos cansamos de la lentitud que suponía avanzar por una necrópolis donde cada baldosa era una trampa mortal.

 Valga esta pequeña reseña para honrar a uno de los hombres que inició un hobby que nos permite a los que no podemos ser directores de cine crear nuestras propias historias y emocionar a nuestros amigos usando simplemente un par de libros, dados, papel y lápiz. Espero que allí donde esté, Gary Gygax esté dirigiendo una buena partida. Si es necesario, cuenta con mi pantalla Gary. Con gusto te la cedo.

Despedida de Frankenrol.

Dungeons & Dragons en la wikipedia.

Filmoteca: Los crímenes de Oxford.

Febrero 4th, 2008

¿Son las matemáticas un lenguaje universal que nos permitirá entender el complejo funcionamiento del cosmos o simplemente la plasmación a escala del cerebro humano de unos fenómenos caóticos e inconexos? ¿Existe un equilibrio armónico en la realidad, como ya afirmaran los pitagóricos, o todo se reduce a una inevitable entropía?

La historia de Los crímenes de Oxford gira alrededor de una serie de asesinatos y la investigación por parte del joven y talentoso matemático Martin (Elijah Wood) y el descreído profesor Arthur Seldom (John Hurt) en pleno campus universitario. Este argumento, clásico de las películas de intriga, es el pretexto para montar toda una reflexión sobre las cuestiones que hemos enunciado al principio y que, dicho sea de paso, no es ninguna novedad ni en el cine ni en ninguna forma de ficción. A medida que se van desarrollando los acontecimientos asistiremos un debate entre la postura optimista,  y de profunda fe en la razón y en el sentido de las cosas de Martin  y el nihilismo de Seldom, que parece conocer bien la locura que se esconde tras las asépticas matemáticas.  Y en medio de  ambos, la sensual Lorna (Leonor Watling) que intentará convencer a Martin de la conveniencia de abandonar ese conflicto y de disfrutar de la vida sin buscar un Santo Grial inexistente.

Todo lo dicho está muy bien, pero ¿está bien la película? en realidad estamos hablando de una película de asesinatos clásica, con un triángulo amoroso clásico que esconde una de las tantas incógnitas de nuestro tiempo; todo ello aderezado con alusiones a Wittgenstein, el principio de incertidumbre de Heisenberg, Fibonacci y el escote de la Watling. Los actores están bien, sobre todo John Hurt. La música funciona. El montaje y el ritmo por momento son tan nefastos que no nos creemos mucho de lo que se nos muestra. ¿Qué hace una anciana un tanto misántropa intimando con un estudiante al minuto de conocerlo? ¿Por qué la policía confía parte de la investigación de unos asesinatos a dos sospechosos de los mismos?
En realidad, sino fuese por tanta alusión a las recetas filosóficas del siglo XX, la película funcionaría mejor en la Inglaterra Victoriana, siendo la pareja protagonista un buen remedo de Holmes y Watson. Pero la peli y su inevitable desenlace no se pueden entender sin todo el aparato matemático ya citado. Al final lo que tenemos es un film que presenta una cuestión interesante, pero manida y quizá no muy conseguida. Yo no le daría más que un 5 raspadillo. Además, es un poco liosa al final.

 

Kitcshlandia

Enero 23rd, 2008

Kitsch. Palabreja alemana que reiterada suena como las murmuraciones de una cucaracha (ktschktschktsch). En principio, el peyorativo adjetivo aplicado por parte de los que entendían sobre cuestiones de gusto para referirse a aquellos objetos producidos en serie y que dejaban mucho que desear en cuanto al componente estético. Ya se sabe: muñecas bailaoras, toros desafiantes ensartados de banderillas sobre la tele, postales de paisajes floreados con niños sonrientes y color saturadísimo. Luego Jeff Koons o Almodóvar lo elevaron a categoría de arte.
Desde luego, nuestro país es uno de los bastiones principales de lo kitsch. Me he carcajeado bien con el artículo de Arcadi Espada sobre el mejorable reportaje fotográfico de la Casa Real que, al parecer, se publicaba ayer en el Mundo. No dejen de visitarlo porque merece la pena. Aunque sea sólo por la aparición del necesitado vocablo "pongo", que espero incorporar pronto a mi uso frecuente. Explicación, aquí.

Pero no sólo de fotos se alimenta el kitsch. Algunos grupos musicales tambien se lo curran. Vean cómo en 1999 los gruncheros Dover hacían este alegato musical contra los pérfidos músicos electrónicos. (Nunca digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre).

¿Más? Bien, quiero pensar que esta página web es una argucia comercial por parte de Voodoo Dolls o algo así. Pero si desean cambiar de tribu urbana, todocanis.com es la web que necesitan.

Pero tambien lo extravagante y ridículo puede esconder una maravilla detrás. Comencé sonrojándome de este vídeo y he terminado apreciando, no es coña, un grupo que parece muy interesante:Les Rita Mitsouko. Hace poco murió su componente Fred Chichin por un cancer fulminante. Lo de morirse ya no es cuestión de mal gusto, sino que termina pasando igual.

Por cierto,a Les Rita Mitsouko los encontré  en el blog de Pé de Duende, que os recomiendo desde aquí  por  la cantidad de interesantes creadores que descubre uno.

Ludoteca: Constantinopla Nocturno

Enero 3rd, 2008

Dentro del ámbito de los juegos de rol, en los años 90 la compañía norteamericana White Wolf logró un hito con un juego que hacía una propuesta muy original: interpretar a un vampiro. Hasta entonces los juegos de rol habían relegado a esta figura terrorífica al papel de enemigo a batir. Pero en Vampiro, la Mascarada las cosas cambiaban y el jugador se metía en la piel de un no muerto de la época actual,  con el objetivo de no perder  la cordura  y la humanidad mientras se veía obligado  a alimentarse de sangre humana  y a implicarse en las intrigas políticas de las sociedades secretas vampíricas. La propuesta de Vampiro, la Mascarada se basaba más en la interpretación y en la reflexión sobre el concepto de "humano" que en conseguir machacar muchos enemigos, como desgraciadamente pasa muy a menudo en el rol. El libro original estaba muy influido por el postpunk de los ochenta y en un concepto ideológico que aseguraba beber desde Mircea Eliade a Nietzsche. Para sorpresa de muchos, el juego fue un gran éxito de ventas, lo que, como sucede siempre en el rol, desembocó en una interminable sucesión de productos y continuaciones editoriales. Al final Vampiro desembocó en otro juego más centrado en el ascenso de poder combativo de los personajes, para aburrimiento de los seguidores iniciales del libro.

Una de esas continuaciones editoriales fue Vampiro, Edad Oscura; que llevaba el concepto de personaje vampirizado y obligado a soportar el peso de la inmortalidad a la Edad Media europea, cuando los Vampiros se encuentran en el auge de su poder y moldean el mundo que les rodea a su imagen y semejanza. Este versión medieval del juego sí tuvo gran éxito, y se acompañó de módulos de gran calidad, como el que comentaré hoy: Constantinopla nocturno.

Portada de la edición norteamericana de 1996. La edición en castellano está más que agotada, pero se pude adquirir **Cof cof**por internet con un poco de suerte. Fuente: Pen & Paper

Todo esto es más sencillo de entender de lo que parece. Imagínate nuestra Edad Media, pero aún más oscura por la presencia de seres inmortales que actúan como semidioses entre los hombres y cuyas intenciones van desde actuar como protectores de las ciudades y el arte hasta propagar el caos y la anarquía. Ahora imagina que la ciudad más radiante de europa, Constantinopla, es en realidad la obra de tres vampiros filántropos que han querido continuar la grandeza de Roma e incluso superarla. Pero estamos en 1197 y han pasado más de 700 años desde la creación de ese sueño. Los vampiros creadores de Constantinopla han sido destruidos o han enloquecido, y sus sucesores han sumido a la capital bizantina en la decadencia, de tal manera que el futuro del faro de la civilización occidental puede llegar a desaparecer.

Constantinopla nocturno parte de un hecho histórico fundamental: la toma por parte de los guerreros cruzados de Constantinopla en 1204. Este suceso, que supuso el fin de Bizancio como potencia mediterránea, se utiliza para plantear una historia jugable que gira en torno a la decadencia, la nostalgia y la inevitabilidad del fin de las cosas que construimos.  Esta publicación, que resultará extraña para los que no estén acostumbrados al rol, no puede dejar de gustarme por girar en torno a la civilización de Bizancio, que por alguna extraña razón siempre me ha fascinado. Pero además, es de lo mejor que he leído en materia de juego de rol. El módulo invita a los jugadores a interpretar a Vampiros llegados a Constantinopla en 1197 y a implicarse, en el modo que ellos deseen, en los sucesos que desembocarán en la crisis de 1204. Como ha de pasar siempre en un buen juego de rol, el final no es establecido por el libro, sino que depende de los jugadores. El libro incluye un mapa y una descripción de la Constantinopla medieval, junto con la descripción de toda la sociedad vampírica de la ciudad y los propósitos de cada uno de los condenados. Con una buena dirección y unos jugadores que se tomen el asunto en serio; estoy seguro de que la interpretación de Constantinopla nocturno puede ser muy interesante para los amantes del rol y también de los amantes de la historia medieval. Éstos segundos, podrán, con un poco de suerte, evitar o minimizar el colapso de la ciudad, que según las fuentes, era el emplazamiento de europa donde mejor se vivía durante la larga Edad Media; aunque sea sólo en la imaginación. Pero de eso se trata, ¿no?

Enlaces:

Vampire, Dark Ages, en la Wikipedia.

El rincón del Vampiro. Página con un montón de información para estos juegos de rol.

Defendiendo la cultura y todo eso.

Diciembre 20th, 2007

El entrie de hoy debería ser más largo y mejor explicado y más reflexionado. Pero como me pilla un poco en caliente lo suelto así y ya está.

Fuente: Historical pirate flags.

 

Pues todos sabemos que el gobierno del partido "¿es socialista? ¿es obrero" (Krahe dixit) acaba de aprobar una ley para compensar en la venta de cd´s y otros artilugios diabólicos las pérdidas que las discográficas sufren por culpa de esas cosas que nos venden esos negritos tan pesados que deciden dejar de morirse en África para venir aquí a trabajar de lo que sea, incluso a costa de las ganacias de Elton John. El ministerio de cultura dice que así se defiende, entre otras cosas, la cultura. Veo, vía El Descodificador que TVE decidió ayer promover un poco más la cultura y realizar, en una franja privilegiada en cuento a audiencia, un programa monográfico sobre el disco novedoso, rompedor, vanguardista y arriesgado de Miguel Bosé Papito. Veo, en la misma página, que el mediocre, comercial, vendido y relamido Dylan tuvo que conformarse con un programa escondido en la 2 a las tantas de la madrugada. Ambos hechos, la ley y la promoción de artistas geniales frente a la morralla musical, demuestran que al gobierno le interesa defender la cultura. De hecho, me extraña que no le hayan dedicado ya dos horas de la 1 al maravilloso libro El queso y los gusanos, obra maestra de la microhistoria que narra el enfrentamiento entre un molinero del siglo XVI contra la Inquisición por defender ciertas ideas acercas de la concepción del mundo. Aunque ahora que lo pienso, la idea de un habitante de a pie enfrentado al establishment ideológico dominante no tendría lugar en nuestro mundo actual, con asociaciones y ministros defendiendo la cultura a capa y espada. Gracias a ellos, la música triunfa y obras de artistas como miguel Bosé tienen gran éxito no sólo de crítica sino también de público. Y bueno, ahora que ya hemos salvaguardado los derechos de los autores, a ver si lo siguiente es salvaguardar los derechos de los negritos pesados; y así no tienen que venir a España a hacer el bucanero.
Y digo, yo, ¿estamos defendiendo los derechos intelectuales o los derechos mercantiles?

Bueno, el próximo entrie será más meditado, menos maniqueo y mezclando menos churras con merinas.

Biblioteca: Camuflaje, de Maite Méndez.

Diciembre 13th, 2007


Llevo varias semanas ya dándole vueltas a este entrie. Mi blog está bloqueado porque no me termina de salir la dichosa entrada.  No todos los días tiene uno la  suerte de comentar  un libro escrito por alguien que conoces  y aprecias.  Ese  aprecio se ha convertido en  un sentido de la responsabilidad  autoimpuesto del que me voy a desembarazar hoy. 
No soy tan advenedizo como para pensar que puedo juzgar en profundidad el discurso de una de las personas que me formó no sólo como licenciado sino también como ciudadano. Pero sí me veo con fuerzas de intentar transmitir el entusiasmo del que me ha llenado la lectura de Camuflaje. Engaño y ocultación en el arte contemporáneo.

El libro parte de un hecho insólito en la historia de la tecnología: los militares se apropian del trabajo de los cubistas para desarrollar los primeros sistemos modernos de camuflaje visual  durante la Primera Guerra Mundial. No se trata de especulación académica, sino de un hecho contrastado e indiscutible: los servicios de inteligencia francese se basaron en el trabajo de descomposición formal de las pinturas cubistas para llevarlo al material militar. Ese extraño encontrón entre creación e inteligencia bélica sirve a la doctora Méndez para articular una reflexión acerca de conceptos comunes entre las artes visuales, los media, los intereses que hay tras ambos mundos y nuestra percepción, confundida, entumecida y engañada por el aluvión de imágenes que se nos imponen.


Acorazado norteamericano de la Primera Guerra Mundial pintado con camuflaje Dazzle. Un sistema de trasporte apropiado para una troupe de arlequines picassianos burla a los periscopios de Bismarck. Fuente: Bobolink Books.

Polisemia, ocultación, ficción, simulacro, disolución en el entorno. Conceptos válidos para la teoría militar, la teoría del arte y la sociología de la actual tecnópolis. El libro recorre desde el flirteo cubista con la causa francesa de la Gran Guerra hasta las técnicas de artistas actuales como Santiago Sierra o Rogelio López Cuenca, convencidos de la necesidad de sonrojar al actual sistema artístico.  Muchas veces me preguntan cómo reconocer un buen libro sobre arte. La respuesta es que un buen libro de arte no habla sólo de arte, sino del mundo que rodea a la obra artística y cómo se relaciona ésta con ese entorno. En el enfoque de Maite Méndez, la reflexión estética se aplica igual a Dalí que a un montaje audiovisual de Madonna en la MTV. Se trata de utilizar la información visual para reflexionar sobre cómo se relacionan las imágenes que nos rodean con nosotros mismos y con nuestra sociedad. Warhol se apropia del diseño militar para hacer evidente el proceso de enmascaramiento que ejecutó durante toda su vida. La publicidad lanza mensajes supuestamente sencillos y directos, bajo los cuales se esconde toda la maquinaria sígnica esgrimida por la sociedad del espectáculo. En definitiva son técnicas de ocultación similares con objetivos diversos y a veces difíciles de desentrañar.

La educación estética del individuo se forma en las galerías y frente a láminas de libros, pero también, y sobre todo, frente al televisor, bajo la marquesina de la parada del bus o en los mundos electrónicos de los videojuegos. Este ensayo enfoca sobre todo al arte que se encuentra en las galerías y museos, pero sin perder de vista los procesos semánticos más amplios que ocurren fuera de la caja blanca y aséptica a la que llamamos museo. Afortunadamente, de un tiempo a esta parte el discurso estético se ha bajado del pedestal del "arte sofisticado" para analizar la totalidad de las imágenes que nos rodean. En el caso de Camuflaje, la autora, en mi humilde opinión, parece llevar nuestra atención a una serie de obras artísticas del siglo XX que nos muestran honesta y abiertamente el poder polisémico de la imagen en un discurso que se dirige a un espectador al que sólo se intenta engañar o confundir como parte de un juego entre dos personas. Distinto es el caso del anuncio o el programa que veremos esta noche en el televisor, dirigido a una masa a la que sólo se le exige consumo y obediencia.

Un par de enlaces:

La ficha del libro, en Ediciones Siruela.

Una entrevista la autora en la Revista Quince Dí@s.

Zombis, huérfanos del siglo XX.

Noviembre 14th, 2007

El otro día conseguí en una revista de cine un dvd con dos clásicos del cine de terror: La noche de los muertos vivientes y La legión de los hombres sin alma. Ambas giran alrededor de la amenaza zombi y la revista las regalaba para hacer un paralelismo con el estreno de Resident Evil 3. Los lectores de este blog ya saben que soy un amante del "terror clásico" de mansiones, monstruos, noches de luna llena y cosas así. Como uno no es un friki del todo, de vez en cuando me da por leer cosillas sobre el origen y la simbología de los personajes de estas historias. Está claro que en el género de terror se proyectan los miedos de una época, y  la morfología  del monstruo (el ente que produce ese miedo o terror) suele ser la personificación de todo ello. Hay ejemplos que se ven muy claramente:

El hombre lobo representa la lucha entre la parte racional y la parte instintiva  y agresiva del ser humano.

El monstruo de Frankenstein personifica el miedo a lo que el desarrollo tecnológico puede depararnos.

El fantasma o el espectro no es otra cosa que la plasmación de los remordimientos por las injusticias y los pecados del pasado.

Luego hay otros más complejos. El Drácula de Stoker se ha interpretado como el miedo a la amenaza oriental o algún tipo de pavor a las enfermedades venéreas por parte de la sociedad victoriana. En cualquier caso, en las historias de vampiros se ha desarrollado siempre una relación entre la atracción erótica que posee el/la vampiro/vampiresa y el peligro de perder la vida que ese erotismo perverso conlleva.

Y luego tenemos a la figura menos agraciada e imponente de todas: el zombi. Un esclavo redivivo o en estado de trance, sin alma o conciencia, que deambula a las órdenes de su amo o simplemente en constante búsqueda de alimento humano. Llama la atención el hecho de que normalmente el peligro o el miedo que suponen los zombis se debe a su gran número y no a una gran maldad o inteligencia como en el caso del vampiro. Preguntándome sobre qué simbología puede haber detrás de estos cadáveres animados me he dado cuenta de que, a diferencia de los anteriores, el zombi tiene su origen en el mismo siglo XX y no antes (la mayoría de monstruos tienen su origen en la literatura anglosajona del XIX). Y además de eso, la iconografía del zombi ha evolucionado muy rápidamente; desde los cuerpos inertes pero íntegros de los primeros films ( La legión… o Yo anduve con un zombi ) hasta los agilímos seres infectados y en putrefacción de las versiones más actuales (28 días despues o las de Resident Evil ). La causa de aparición de estos monstruos también ha variado bastante; comenzaron siendo el producto de magia vudú y han terminado siendo invariablemente el resultado de infecciones víricas.

Sobre el significado metafórico del zombi, no puedo decir mucho, porque lo desconozco. Puedo dar mi opinión, sobre todo respecto a las versiones más actuales. Me llama la atención el hecho de que se pase del misticimo de los ritos vudú haitianos a una razón tan prosaica y científica como la infección vírica. Creo que detrás de eso se esconde el miedo a hipotéticas pandemias tan letales como el SIDA o el ébola (cuyos contagiados muestran síntomas físicos similares a los no muertos de los fims). En la novela World War Z , que conozco por el compañero Twentydur, el origen vírico que provoca la aparición masiva de zombis tiene su origen en el sudeste de China, el mismo epicentro que tiene en la realidad la mediática gripe aviar. Por otro lado, en los videojuegos y películas de la serie Resident Evil la responsable del "brote zombi" es Umbrella, una multinacional farmaceútica y de telecomunicaciones. Al hecho de la pandemia se une aquí el miedo a las actividades secretas de grandes mega-corporaciones, tan en boga desde un tiempo a esta parte. El hecho de que Umbrella sea, en parte, una empresa farmaceútica me parece determinante.
En cuanto al aspecto decrépito y corrupto de los zombis contemporáneos, en ello considero que desembocan dos elementos: 

-la necesidad de seguir provocando terror en el espectador. Los cuerpos pálidos con brazos extendido de los años 50 provocan risa en nuestras inmunizadas mentes acostumbradas al terror de los telediarios.

-la conciencia, tan actual, de que el ser humano es poco más que un animal con raciocinio. El carácter fisiológico tan explícito tanto de los zombis en descomposición como de sus festines de carne humana parecen enfatizar la parte biológica de nuestra naturaleza, a costa de la parte idealizada y espiritual, que es la que se trataba en el terror clásico por medio de otros seres. Ese materialismo es muy propio de nuestra época, en la que sabemos que procedemos de un simple proceso químico y en la que se dan explicaciones científicas y cuantificables para aspectos vitales tan misteriosos y románticos en el pasado como el amor.

Pues eso es todo por hoy. Ya saben: por lo que pueda pasar, no salgan a la calle sin una buena escopeta y bastante munición, ciudadanos. Seguiremos informando.

Discoteca: Héroes del silencio (II). El concierto.

Octubre 25th, 2007

Llegamos al estadio de la Cartuja. No nos hemos agobiado con lo de llegar pronto. De hecho faltan 20 minutos para las nueve. El sitio no está excesivamente mal, si mides 1,90 ó más, claro. El hecho de tener delante de nosotros a, digamos, diez mil personas no propicia la mejor vista posible. Algunos deciden buscar mejor visibilidad en las gradas y sólo Owoll y yo nos quedamos a pie de estadio. Los músicos no se hacen de rogar mucho y antes de las 9 y 20 el concierto está en marcha. Los Héroes han llegado.

Tras una introducción (Song to the siren) que sirve para poner en marcha el engranaje audiovisual del escenario, los Héroes del Silencio empiezan yendo al grano con El estanque. A setenta mil personas les sube la adrenalina y empiezan las palmas, coros y los saltos. Intento concentrarme en la música y la voz de Bunbury. Imposible, el sonido del público iguala la potencia de los altavoces. Supongo que los zaragozanos se sentirán bastante arropados. Sigo sin ver demasiado bien lo que pasa en el escenario porque las manos alzadas y los brinos lo impiden. Nos conformamos con la pantalla y los héroes aceleran el ritmo del concierto a cada canción. Deshacer el mundo, Mar adentro La carta se concadtenan con un único descanso para que Bunbury agradezca al público su presencia. Suenan muy bien los héroes en directo, pero el coro de las miles de personas también reverbera estupendamente sobre el cemento armado del estadio. A estas alturas del concierto quiero menos participación por parte del público y poder disfrutar un poquito mejor el sonido de los músicos. Me estoy haciendo mayor, qué le vamos a hacer.

Y llega la primera gran sorpresa del concierto. Bendecida. Una canción intensa sobre el nacimiento de la pasión. Y una de mis preferidas. El sonido es maravilloso, ahora que las hordas de fans parecen haberse calmado un poco. Valdivia desgrana la guitarra y todo suena perfectamente. Además de espectáculo por los cuatro costados, los héroes nos ponen el corazón un poco más blandito. Siguen con otro temazo del Espíritu del vino: Sirena varada, canción dedicada a una indigente y  a todos a los que estamos en la realidad como peces fuera del agua.  Y a continuación,  Opio, un buen ejemplo del tono simbolista y decadente del rock de los Héroes. Una especie de sincera celebración de la evasión producida por  los narcóticos:

(…)esquirlas de aire/arcano indescifrable/en el jardín de mis delicias/pertenezco a la brisa/inhalo la niebla/que flota en el Ganges/el aceite de incienso/nos servirá de consuelo (…)

Y yo ya estoy conquistado. Han caído dos de mis preferidas y, pese a que la comunicación entre los músicos es nula, están haciendo lo suyo a la perfección. A continuación Bunbury y los demás se dirigen a una plataforma situada entre el público y siguen encandilándonos. El frontman nos recuerda que empezaron siendo músicos que tocaban a cambio de cervezas y gracias a nosotros han llegado hasta ahí. De nada, majete. Como una especie de celebración de esos orígenes se apiñan en pocos metros cuadrados y tocan un poco más recogidamente. Y siguen los temazos, y sigue la maravillosa sensación que me recorre las venas. En algún momento pienso que las letras de Héroes de Silencio reflejan una ruptura y una tensión permanente con la otra persona o con quien nos tenemos que relacionar. Una constante manifestación de no cambiar nuestro mundo interior a cambio de la estabilidad con lo externo: ¿cómo puedo olvidar
/a alguien que un día me quiso ayudar?/si no sé perdonar /el daño que has hecho a mi alrededor… (Despertar).
Probablemente es en esa conexión con esta sociedad donde sentirse aislado es algo bastante corriente donde resida parte del éxito del grupo zaragozano. Antes de volver al escenario principal, nos sueltan a Owoll y a mí otra de nuestras  preferencias: En nombre de guerra, un himno a la incomunicación  protagonizada entre dos personas unidas sólo por el dinero y el hambre de placer.

Y hablando de himnos, los artistas ponen el estadio a prueba encadenando varias de las canciones más celebres de la banda: Nuestros nombres, El mar no cesa, Entre dos tierras, Maldito duende, Iberia sumergida  y Avalancha.  Otra vez los saltos, las palmas y las dificultades para escuchar nítidamente lo que se produce en el escenario. Aprovecho Entre dos tierras para filmar la histeria que recorre la Cartuja. Antes de empezar con El mar no cesa Bunbury ha dicho que se trata de una de sus canciones más desconocidas. De hecho se trata de una rareza, pero los fans de Héroes han tenido diez años para empollarse el repertorio y a Enrique le acompañan miles de voces. Esta noche no hay caras bes. El apoyo del público termina contagiando a los músicos y el cuerpo de Bunbury comienza a estremecerse por descargas eléctricas como antaño. No hay peros que valgan.Finalmente, los héroes se despiden. En el estadio no se mueve nadie, por supuesto, y esperamos el bis.

 Y retornan con otra grata sorpresa: la presencia en el escenario de Phil Manzanera, ex Roxy Music y productor de buena parte de los discos de la banda. Para mi felicidad, sobre el escenario se interpreta Oración, mientras las pantallas van proyectando las cartas del tarot para recordarnos que nuestras decisiones no pueden depender del destino ni de la ayuda divina. Manzanera sigue para Tumbas de sal, demostrando que está en mejor forma que Juan Valdivia, que se ha resbalado en algunos momentos de la noche. El legendario guitarrista se despide para que la banda nos regale La chispa adecuada. La tercera parte de Bendecida es el desenlace de la historia de amor que no puede terminar de otra forma sino con la ruptura de las promesas de eternidad. Ya sabéis, todo arde si le aplicas… Además, es una canción que he escuchado muchas veces en la guitarra en la voz de Owoll, y es un gran momento. Por si fuera poco el estadio ha quedado sólo iluminado con los encendedores y móviles del público.  Los héroes se van y esperamos, satisfechos, un posible retorno que finalmente se produce.

El concierto termina con otra de mis imprescindibles, En brazos de la fiebre. Un buen ejemplo del estilo de Héroes: una canción críptica y alucinada sobre nuestro caos interior. En algún momento Enrique ha apoyado su mano en el hombro de Juan Valdivia; lo más parecido a un acercamiento  en toda la noche. Qué más da. El concierto  ha terminado y yo no puedo pedir más. Ha sido simplemente maravilloso. Un espectáculo de fuegos artificiales despide nuestro paso por la Cartuja. Aparte de algo refrescante, porque la sed es abrumadora. Debe ser por las tumbas de sal.

Y aparte de esa "servesita", no le pido más a la noche sevillana. Setenta mil personas hemos sido Héroes del Silencio por una noche. Ya podemos tachar otra cosa en la libreta de cosas que hacer antes de morirnos.

Crédito fotografías: Contemplador

Setlist:

1. Intro: Song to the siren + El estanque
2. Deshacer el mundo
3. Mar adentro
4. La carta
5. Bendecida
6. Sirena varada
7. Opio

EN EL SEGUNDO ESCENARIO
——————————
8. La herida
9. Despertar
10. Apuesta por el rock’n’roll
11. Heroe de leyenda
12. Con nombre de guerra
13. No mas lagrimas
——————————
DE VUELTA AL ESCENARIO PRINCIPAL

14. Nuestros nombres
15. El mar no cesa
16. Entre dos tierras
17. Maldito duende
18. Iberia sumergida
19. Avalancha

BISES
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20. Oración (Con Phil Manzanera)
21. Tumbas de sal (Con Phil Manzanera)
22. La chispa adecuada
——————————
23. Tesoro
24. Malas intenciones
25. En brazos de la fiebre

Discoteca: Héroes del silencio (I)

Octubre 19th, 2007


Fuente: hipersónica.com

Es una especie de viaje a otra época. La primera vez que escuché a Héroes del Silencio fue en una cinta que me grabaron allá por 1993-1994. Era El espíritu del vino. Luego vino Avalancha, también genial, luego la separación y finalmente, todavía en cintas grabadas, El mar no cesa y Senderos de traición. ¿La posibilidad de verlos? Imposible. Los héroes se habían separado, y viendo la actitud de Bunbury y el cambio estilístico de su Rádical sonora, no parecía un farol. Otro de los grandes grupos de las décadas 80-90 que me tenía que resignar a no ver en directo.
Al principio a nadie le gustó Bunbury en solitario. Simplemente porque nadie podía perdonarle que Héroes se hubiese acabado. Luego llegaron algunos bombazos: Alicia, El extranjero, Lady blue, El viento a favor, Los restos del naufragio… Bunbury nos obligó a quererlo otra vez; porque el cabrón hacía una peazo música en solitario. Tras un par de giras, se retira del mundanal ruido. "Se ha perdido la autenticidad de la música" dice en una entrevista que ofrece a un suplemento dominical desde Cuba mientras descubre la música de la isla (la real, no la que nos llega a nosotros). Bunbury, que a casi  todo el mundo le parece una diva capulla, me cae muy bien.

Y finalmente, anuncian la gira. Nada de disco nuevo, diez conciertos y a correr. Por supuesto dicen que no vuelven por la pasta. Y por supuesto nadie les cree. Han vuelto por la pasta, igual que Police, Pink Floyd y nosecuantos más. Qué manía la de los músicos la de no reconocer que trabajan para vivir bien. A mí me parece estupendo y Owoll me consigue una entrada. Bunbury, Valdivia y el resto van a jugar a ser Héroes del silencio. Ya podemos soñar.

Y yo viajo a otra época. A una época antes de Benicassim, Radiohead y 200 festivales indies veraniegos. Aquella época en la que en los 40, entre bodrio y bodrio, aún ponían algo interesante como los héroes. Una época en la que aún resonaba en Wembley las voces de 75000 personas coreando a Queen. Una época en la que los héroes hacían un rock genial: duro, con multitud de capas de guitarras, simbolista y onírico. Por supuesto no entendía nada de sus letras; con el tiempo comprendes que el significado de la canción lo creas tú, como los poemas de recortes de periódicos de Tristan Tzara. Después de comprenderlo sigues sin entender las letras, pero te siguen diciendo algo. Y para mí el mejor disco sigue siendo El espíritu del vino, una especie de alucinación-homenaje a la sentencia de Blake: El camino de los excesos conduce al templo de la sabudiría, todo desde un rollito de roqueros vividores ya pasado de moda.

Pero mañana veré a Héroes con otras 70000 personas en Sevilla. Jamás he estado con tanta gente en un concierto. Nuestro Wembley particular. Mañana se permite estar pasado de moda y llevar un rollito de rockero trasnochado. Ya escucharemos a Peter Bjorn & John el lunes. Mañana es otra época.