Bueno, no me voy a extender mucho en esto. La mayoría sabéis ya cómo ha terminado esto. Así que:
El examen escrito me salió bastante bien, a pedir de boca incluso. De los cinco temas que cayeron, me decanté por El Arte del Renacimiento italiano y su influencia. Un tema que siempre he amado y en el que mis nueve meses de beca Erasmus en Floencia se hicieron notar. Los dos únicos "peros": un tema demasiado largo para desarrollarlo en dos tristes horas y mi maldita caligrafía, que seguro que ha hecho que mi nota baje algunas décimas.
La exposición oral: La primera parte (programación didáctica) me salió muy bien, que para ello la llevaba muy muy ensayada. Hablando lento, alto y claro, mirando a los ojos a los miembros del tribunal, muy majos por cierto, y sin dejarme casi nada en el tintero.
La segunda parte (unidad didáctica) ya fue otra cosa. Habiéndome enterado poco antes de entrar que el resumen que llevaba era lo suficientemente extenso como para que me bajasen la nota, tuve que prescindir del mismo, lo que supuso que me pusiera un poco más nervioso. Aunque no estuvo del todo mal, la calidad bajó respecto a la primera parte. Y ya este lunes llegó la nota de la fase de oposición:
7,25
Una nota que otro año hubiera sido imbatible, pero este año aprobar era fácil, y de hecho 30 personas de mi tribunal estaban por encima de mí. Si hubiese clavado la unidad didáctica quizá me hubiese metido en el grupo de los quince primeros. Mientras las posibilidades de conseguir plaza se esfuman delante de mis ojos (cosa que ya sabía desde hacía meses por otra parte) reflexiono sobre la porción de suerte que tiene esto, ya que contemplo que gente que iba muy muy preparada ha sido despachada con un 6, mientras que gente menos preparada se ha escapado con un 8,5. Este método de selección es lo que tiene. Que te corrige gente humana, no androides. Ya sólo queda saber la nota definitiva, obtenida de la primera nota y los méritos. Aquí es cuando el personal interino nos barre, consiguiendo 14 de las 23 plazas de mi tribunal. Hay que decir que en otros tribunales sólo han otorgado 13 ó 14 plazas, así que por lo menos en el mío 9 no interinos han conseguido plaza. Yo no soy de ellos. :´(
Pero el crujir de dientes no tiene sentido. Hora toca calcular la nota definita, contando la fase de méritos, y el resultado es:
5,55
Puede parecer poco, pero en realidad la mayoría de no interinos nos hemos quedado entre el 6,60 y el 4,50, así que ahí estoy yo. Ya sólo queda ser optimista y pensar que los miembros del tribunal tenían razón cuando me han dicho que es muy probable que me llamen para hacer sustituciones en un periodo de tiempo indeterminado. Si consigo hacer algunas sustituciones y me convierto en interino, puedo decir que he cumplido el objetivo de estas oposiciones. Por una vez en mi vida, voy a intentar ser optimista.
Dicho todo esto, las conclusiones del proceso de oposición han sido las siguientes:
-Esto tiene un componente de aleatoriedad.
-Lo anterior no quita que quien ha trabajado puede, con un poco de suerte ver los frutos. Y quien más haya trabajado más frutos verá.
-La clave de las oposiciones no es el talento. La clave es el tesón y la fuerza de voluntad. Quien más tiempo pase estudiando y trabajando y menos haciendo caso a los rumores y a desanirmarse se llevará el gato al agua.
-Ojo a los méritos. Hay que llevar todos los minipuntos que se puedan. A mí me ha bajado la dichosa fase de méritos. No volverá a ocurrir.
Y respecto a mí, decir que estoy contento con la nota que he sacado, aunque podía haber hecho más, las cosas como son. Teniendo en cuenta la falta de concentración de los últimos años me justifico un poco. Pero la próxima vez ya no vale.
Nos vemos en el 2010. Ahora a descansar.