2ª Parte: otro blog de mierda

Enero 9th, 2009

Cuando llevaba varios meses en livejournal comenzó a molestarme el exceso de autocomplacencia y narcisismo que exudaban los blogs de muchos de los usuarios. Así que cuando inicié este nuevo blog lo planteé como lo que sugería mi nick. Contemplación. Hablar de las cosas que te molan y ocultarte a ti mismo. Al fin y al cabo no soy el puto Che, mi vida no es tan molona. 

Por supuesto al tiempo la cosa comenzó a hacer aguas mientras este blog se convertía en un cajón desastre. Hablar desde rol hasta mis oposiciones. Tch tch.

Llevo sin actualizar desde junio. No sé qué impulso me lleva a retomar un blog que pensaba que no volvería a actualizar. Supongo que la necesidad de escribir algo en algún sitio con la más o menos velada esperanza de que alguien, alguien a quien quieres contarle algo por escrito y no con una cerveza de por medio, te escuche. Pero ya no soy contemplador. Al menos durante un tiempo. Esto se va a convertir en el blog caótico, cutre, sin pretensiones de ningún tipo de un individuo que se llama Fran. Así que ya iré escribiendo sin un ritmo preestablecido. Esto es otro blog de mierda.

De todas maneras, os sigo haciendo recomendaciones interesantes. Ahí a la derecha hay un link que lleva al blog de un tipo que vive en Berlín y que narra como nos van arrancando la libertad poco a poco: La resurrección de Thomas…. O si no, al amigo Félix de Azúa: un catedrático de estética que, cosa rara hoy en día, reflexiona sobre lo que tenemos por delante y no sobre pajas metafísicas. O incluso os podría recomender que os fueséis a leer un libro, yo que sé.

Os dejo que me voy a ver una peli de miedo.

Mi Gettysburg personal (II)

Julio 16th, 2008

Bueno, no me voy a extender mucho en esto. La mayoría sabéis ya cómo ha terminado esto. Así que:

El examen escrito me salió bastante bien, a pedir de boca incluso. De los cinco temas que cayeron, me decanté por El Arte del Renacimiento italiano y su influencia. Un tema que siempre he amado y en el que mis nueve meses de beca Erasmus en Floencia se hicieron notar. Los dos únicos "peros": un tema demasiado largo para desarrollarlo en dos tristes horas y mi maldita caligrafía, que seguro que ha hecho que mi nota baje algunas décimas.

 

La exposición oral: La primera parte (programación didáctica) me salió muy bien, que para ello la llevaba muy muy ensayada. Hablando lento, alto y claro, mirando a los ojos a los miembros del tribunal, muy majos por cierto, y sin dejarme casi nada en el tintero.

La segunda parte (unidad didáctica) ya fue otra cosa. Habiéndome enterado poco antes de entrar que el resumen que llevaba era lo suficientemente extenso como para que me bajasen la nota, tuve que prescindir del mismo, lo que supuso que me pusiera un poco más nervioso. Aunque no estuvo del todo mal, la calidad bajó respecto a la primera parte. Y ya este lunes llegó la nota de la fase de oposición:

7,25

 Una nota que otro año hubiera sido imbatible, pero este año aprobar era fácil, y de hecho 30 personas de mi tribunal estaban por encima de mí. Si hubiese clavado la unidad didáctica quizá me hubiese metido en el grupo de los quince primeros. Mientras las posibilidades de conseguir plaza se esfuman delante de mis ojos (cosa que ya sabía desde hacía meses por otra parte) reflexiono sobre la porción de suerte que tiene esto, ya que contemplo que gente que iba muy muy preparada ha sido despachada con un 6, mientras que gente menos preparada se ha escapado con un 8,5. Este método de selección es lo que tiene. Que te corrige gente humana, no androides. Ya sólo queda saber la nota definitiva, obtenida de la primera nota y los méritos. Aquí es cuando el personal interino nos barre, consiguiendo 14 de las 23 plazas de mi tribunal. Hay que decir que en otros tribunales sólo han otorgado 13 ó 14 plazas, así que por lo menos en el mío 9 no interinos han conseguido plaza. Yo no soy de ellos. :´(

Pero el crujir de dientes no tiene sentido. Hora toca calcular la nota definita, contando la fase de méritos, y el resultado es:

5,55

 Puede parecer poco, pero en realidad la mayoría de no interinos nos hemos quedado entre el 6,60 y el 4,50, así que ahí estoy yo. Ya sólo queda ser optimista y pensar que los miembros del tribunal tenían razón cuando me han dicho que es muy probable que me llamen para hacer sustituciones en un periodo de tiempo indeterminado. Si consigo hacer algunas sustituciones y me convierto en interino, puedo decir que he cumplido el objetivo de estas oposiciones. Por una vez en mi vida, voy a intentar ser optimista.

Dicho todo esto, las conclusiones del proceso de oposición han sido las siguientes:

-Esto tiene un componente de aleatoriedad.

-Lo anterior no quita que quien ha trabajado puede, con un poco de suerte ver los frutos. Y quien más haya trabajado más frutos verá.

-La clave de las oposiciones no es el talento. La clave es el tesón y la fuerza de voluntad. Quien más tiempo pase estudiando y trabajando y menos haciendo caso a los rumores y a desanirmarse se llevará el gato al agua.

-Ojo a los méritos. Hay que llevar todos los minipuntos que se puedan. A mí me ha bajado la dichosa fase de méritos. No volverá a ocurrir.

Y respecto a mí, decir que estoy contento con la nota que he sacado, aunque podía haber hecho más, las cosas como son. Teniendo en cuenta la falta de concentración de los últimos años me justifico un poco. Pero la próxima vez ya no vale.

Nos vemos en el 2010. Ahora a descansar.

 

Mi Gettysburg personal.

Junio 16th, 2008

En La enfermedad y sus metáforas señala Susan Sontag que es muy sintomático de nuestra civilización el hecho de que se recurra con frecuencia al lenguaje bélico para referirse al lenguaje médico, concretamente en los padecimientos: lucha contra el cáncer, lucha contra el SIDA… La teoría de la autora norteamericana era que eso mostraba la importancia del hecho militar. a todos los niveles, en su sociedad. Estoy bastante de acuerdo ncon ella.

Por lo tanto, lo que voy a hacer ahora es una pequeña contradicción. Y es que, en este larguísimo periodo de prepararación para las oposiciones, en muchas ocasiones me he acordado del general Robert  E. Lee y la batalla de Gettysburg.

 

         Robert E. Lee. Fuente: www.usa-civil-war.com

Me refiero por supuesto al momento decisivo de la Guerra de Secesión americana (1861-1865). La ideología más extendida nos hace creer que el motivo de esa guerra que estuvo a punto de partir a los E.E.U.U. por la mitad se encuentra en el rechazo de los estados del Norte en seguir permitiendo la abominable práctica esclavista por parte de sus vecinos del sur. Sin embargo los historiadores no dudan en afirmar que aquella guerra, como su nombre señala, no fue otra cosa que el resultado del deseo de los estados meridionales ( agrícolas, tradicionales y con una sociedad casi aristocrátiva ) de separarse definitivamente de la unión que mantenían con los estados septentrionales ( industriales y burgueses ).

El militar más brillante de aquella contienda fue Robert Lee. Un tranquilo hombre que ya sa había distinguido en las guerras contra México. Cuando el conflicto se hizo inevitable, Abraham Lincoln se apresuró a ofrecerle el mando de las tropas de la Unión, pero cuando Lee supo que su amado estado natal Virginia abrazó la causa confederada, Lee decidió vestir la casaca gris.

Lo que pasó a continuación fue que Lee se convirtió en el mayor dolor de cabeza de los generales norteños. Durante más de dos años, el genio táctico del general  Lee supuso un gran número de derrotas para la Unión, y el orgullo para la joven nación confederada. Pese a tomar algunas decisiones erróneas, supuso el principal escollo para los planes de los generales del norte, que no pudieron competir con su colega de Virginia.

Sin embargo, las guerras las ganan los políticos, no los generales. El talón de aquiles de Lee no fue ningún militar, sino el mismo presidente de la Unión. Al empezar la guerra el Sur tenía de su parte el hecho de poder permitirse una guerra defensiva, el orgullo de sus gentes y el apoyo ocasional de algunas naciones europeas. El norte tenía mejores comunicaciones, superioridad numérica y una industria capaz de proporcionarle mejores suministros y armas. Cuando declaró su deseo de abolir la esclavitud, Lincoln ganó para su causa el apoyo de la población negra, multiplicándose el número de enemigos de la Confederación.

Para 1864, la situación para el sur ya era bastante desesperada. Un último intento de introducirse en teritorio de la Unión y romper sus líneas por parte de Lee supuso la batalla de Gettysburg. Una carnicería de tres días de duración en la que el intercambio de bajas (táctica habitual de los norteños) supuso el descalabro de los confederados. En el momento clave, Lee falló. Gettysburg fue el fin del proyecto confederado.

No quiero comparar mi talento como estudiante con el genio estratégico de Lee. Ni el drama de una guerra civil con el hecho mundano de presentarse a unas oposiciones. Pero por alguna extraña razón, quiero creer que entiendo cómo debió de sentirse Lee en los dias anteriores y posteriores de Gettysburg.  Jamás jamás he suspendido un examen de geografía, historia o historia del arte. Pero la prueba que comienzo este domingo es harina de otro costal. Y el resultado es incierto.

Durante casi dos años he tenido este dichoso examen en mente. Un periodo  demasiado largo de agobios, estrés, y días de pesimismo continuados de momentos de euforia. Y todo se decide en  un examen escrito y cincuenta minutos de exposición oral. Menos de tres horas en total.

No sé si merezco más que otros una de esas plazas como docente. Cada opositor tiene una historia de sacrificio tras él, como mis compañeros de academia: el geógrafo con nombre de triunviro y sus circunstancios familiares. Mi tocayo historiador y sus trabajos nocturnos.  Que nos hubiesen advertido de  que nuestras carreras tienen poca salida no resta que exista un poco de perversidad en el hecho de que gente así esté en ese tipo de trabajos. Y todos hemos aprendido a odiar la palabra "interino". Si nos van a suspender, vamos a obligarles a que lo hagan de espalda al resultado justo de esta prueba.

Deseadme suerte en mi Gettysburg personal. Aunque esto al final dependa de los políticos.

 

Tebeoteca: “Lovecraft”, la redención del heraldo.

Junio 11th, 2008

Como pasa siempre con las cosas que nos fascinan, no puedo explicar totalmente el origen de la atracción que desde hace ya bastante tiempo despierta en mí la obra literaria de H.P. Lovecraft y toda la producción que existe a partir de los relatos del norteamericano.

De todo ese cajón desastre de cómics, videojuegos y libros, el cómic Lovecraft de los guionistas Hans Rodionoff y  Keith Giffen y el dibujante Enrique Breccia es sin duda el producto más sugerente que ha llegado hasta mis manos.

 

El punto de partida es sencillo: las criaturas que Lovecraft  describe  en sus cuentos no son producto de su imaginación sino experiencias reales vividas por el autor a lo largo de su vida.

Este planteamiento, que no deja de ser un poco tópico en origen, se vuelve interesantísimo al hilvanarse con las peculiares y desgraciadas circunstancias de la biografía de Lovecraft. A saber: pérdida temprana del padre (ingresado en un psiquiátrico), educación aislada y superproteccionista por parte de una madre que lo travestía y con quien existío sin duda un trauma edípico, problemas de salud recurrentes, dificultades para socializarse, aversión al sexo y, finalmente, problemas económicos derivados de su fracaso como escritor.

La desgraciada vida de Lovecraft unida a los mitos de Cthulhu.

El Howard Philips Lovecraft real que existe tras los mitos de Cthulhu es el epítome del fracaso personal; un individuo que no supo liberarse de sus traumas familiares y personales y que canalizó su frustración, además de a través de unas historias que codifican el terror contemporáneo, a través del rechazo del mundo que lo rodeaba e incluso con ciertos flirteos con el fascismo. Lovecraft era un individuo malhecho, enfermizo, poco sociable y aterrorizado por practicamente todo lo que se alejase del mundo en el que transcurrió su infancia. El contacto físico íntimo, las muchedumbres urbanas, los inmigrantes, y los peligros que, según parte de sus escritos, conllevaba la democracia fueron causa para él del máximo pavor y síntomas de la decadencia humana.

 Lovecraft, aún niño, visita Arkham, la ciudad de los Primigenios. ¿Realidad o fantasía?

Y es todo ese sustrato de fracaso personal, además de su amplísima cultura y su amor por la literatura, lo que permitió que Lovecraft crease ese terror que tan bien ha envejecido: "el terror a no importar", como ha dicho el director Nacho Vigalondo. Al igual que Van Gogh, Lovecraft abrió puertas a una parte de la imaginación humana de la que ningún provecho material pudo sacar. Pero la historia no le perdonará su reaccionario pensamiento (que sin duda hubiese abandonado si hubiese vivido lo suficiente para poder haber contemplado el horror nazi). Al mismo tiempo, muchos críticos literarios se preguntan todavía hoy si la obra del de Providence es digna de tanto reconocimiento.  El impacto de Lovecraft  en el cine y en general en toda la cultura de la segunda mitad del XX no resta importancia al carácter folletinesco y hasta ridículo que posee su estilo en buena parte.


Lovecraft versus Lovecraft. El preámbulo del clímax de esta historia.

Por todo ello, no se me ocurre mejor homenaje que esta novela gráfica. Lovecraft no es otra cosa que la reformulación de la biografía y el mundo imaginado del escritor desde el prisma de la fantasía y el terror. Todo el cómic es la lucha de un Lovecraft que se debate entre la felicidad que anhela y la oscuridad de sus visiones, de las que desea creer que no son más que producto de su imaginación. El catalizador de la lucha final será su esposa Sonia Greene, que tendrá en el cómic el mismo rol de "enfermera" que probablemente jugase en la vida real. Destacar además el maravilloso trabajo artístico del argentino Enrique Breccia, que consigue llevar a la vida, una vez más, las criaturas y el mundo de Lovecraft sin caer en el "tentacularismo" tan recurrente en este tipo de productos. El estilo es oscuro y onírico pero además con un derroche de color que conecta con la parte de la obra de Lovecraft más simbolista y menos conocida. La visión del escritor que se da en la novela gráfica es más humana y más rica que el, debo decirlo, concepto que de él he tenido hasta ahora. Sin desvelar el final, diré que probablemente es justa esta recreación del escritor norteamericano. Visionario de terrores que van más allá de seres tentaculosos y que el resto del mundo tardaría aún años en ver. Cierta idealización aparte, no debe existir mucha diferencia entre este personaje de ficción y el escritor que murió en 1937 de cáncer intestinal. Un Howard Philips Lovecraft que, pese a sus  devaneos temporales con la extrema derecha, siempre quiso, según su  epistolario, lo mejor para  la humanidad. Un HowardPhilips Lovecraft que hizo de heraldo de  la parte más oscura de la imaginación contemporánea.

 

Conversación en noviembre de 2012.

Mayo 15th, 2008

Él: Vaya, parece que esta vez es verdad.

Ella: Bah. Lo han dicho tantas veces…

Él: Pero esta vez parece que sí. Aparte de todo eso de las profecías mayas, están los resultados de las pruebas de los científicos. Es indiscutible.

Ella: Oh.

Él: Sí.

(…)

Ella:  Bueno, ¿y qué haremos?

Él: ¿Cómo?

Ella: Me refiero al último día.

Él: Ah. Yo había pensado en no ir a la oficina y jugar a la consola.

Ella: Yo quiero pasar todo ese día follando. Hasta el final.

Él: ¿De verdad?

Ella: Claro.

(…)

Él: Bueno. El fin del mundo será el comienzo de uno nuevo. Tendrá sentido recibirlo en pleno orgasmo.

Ella: Sin duda.

Tebeoteca: Calvin y Hobbes

Marzo 17th, 2008

Hace poco fue muy cumpleaños. Entre muchos regalos estupendos y muy agradecidos se encontraba un recopilatorio del cómic Calvin y Hobbes.

Para los pocos que no lo conozcáis, será un verdadero placer introduciros en él. Calvin y Hobbes es una tira cómica que narra la vida cotidiana de Calvin, de un niño de siete años, y su amigo: un tigre imaginario que todo el mundo excepto Calvin ve como un muñeco de peluche.

Es maravilloso que con un planteamiento tan sencillo, que no simple, estas tiras tengan una lectura tan rica y gratificante. Leer Calvin y Hobbes es volver a la infancia desde una postura adulta. Ese momento en el que todo es tan grande, divertido, amenazador y emocionante. Calvin es un niño con pocos amigos, disgustado muy a menudo con unos papás a los que quiere y siempre deseoso de volver del cole para jugar con Hobbes y volar a mundos imaginarios.

La visión de la infancia del autor, Bill Watterson, no es nostálgica ni idealizadora. Calvin es un chico a veces egoísta y que se porta mal con su vecinita Susie. Son divertidísimas las tiras en las que Calvin se rebela contra un universo que no le da lo que exige. Y a su lado, el siempre fiel Hobbes, el mejor amigo que uno puede desear.

Es un buen momento para volver a Calvin y Hobbes.  Tengo una sobrina de dos años  que comienza a hacer el trasto. Ya va viendo uno los mundos imaginarios que crea, el curioso papel que nos otorga a los familiares que la rodeamos y el  extraño muro  franqueable que existe entre  la infancia y la madurez. Uno de pequeño no sabe que, a veces, te conviertes en el mismo fastidio para los mayores  que los mayores y sus normas lo son para ti. El placer del silencio, de dedicarte a tus hobbies sin que se te suban al regazo y te quiten las herramientas es comparable al placer de las carreras por los pasillos y los gritos a la hora de la siesta. Ni por suerte ni por desgracia, llega el momento en el que uno se siente identificado con los padres de Calvin y no con Calvin mismo.

Recuerdo hace unos años hablando con Qiqetín sobre la realidad de Hobbes: ¿Es realmente un ser que sólo Calvin puede ver o un producto de su imaginación? La respuesta es que eso no importa, ya que, en el mundo de Calvin, Hobbes es más real que los deberes de matemáticas. No entender eso es no entender el poder curativo y salvador de la imaginación. La próxima vez que mi sobrina me pintarrajee con un rotulador indeleble mi escritorio (esta trastada sí que es real) no tendré más remedio que asumir que es parte del precio que los adultos pagamos por haber recibido prestada de los críos la más preciada de las cualidades humanas: la imaginación.


 
Fuente: calvinyhobbes.com. Web de fans en castellano no oficial. Altamente recomendable visitar las tiras de la sección "comiteca".

El primer Dungeon Master.

Marzo 5th, 2008

Me extrañaría mucho que los diez millones del juego online World of Warcraft sepan que ayer murió el responsable de esa forma de juego consistente en meterse en un personaje de fantasía y recorrer pasajes llenos de monstruos en busca de aventuras y recompensas. Ayer murió Gary Gygax, uno de los creadores de Dungeons & Dragons.


Fuente: Pen & Paper.

Aquel primer juego basado en laberintos subterráneos a recorrer por las miniaturas o fichas de los jugadores dista un pelín de lo que hoy en día podemos llamar con propiedad juego de rol. El elemento narrativo era prácticamente inexistente, basándose el juego en la táctica y el uso de recursos. Pero con ese primer Dungeons & Dragons (1974) comenzaron los jugadores a crear personajes de fantasía que le permitían protagonizar historias similares a las de Tolkien o Robert E. Howard. Gygax fue al rol lo que Méliès al cine.

Ya en los años 80 otros autores como Sandy Petersen y su La llamada de Cthulhu llevarían al rol a nuevos horizontes desarrollando más la interpretación y la investigación. Al mismo tiempo , la popularidad de Dungeons & Dragons iba siendo cada vez mayor, introduciéndose en la cultura popular a través de comics, una serie de animación… y configurándose como el principal hobby de los nerds. (Odiosa palabra y odioso concepto). El éxito editorial de Dungeons & Dragons fue canalizado por la empresa de Don Kaye y el propio Gygax: TSR. Empresa de la que años más tarde sería expulsado por los nuevos propietarios. Sin embargo la relación de Gygax con el hobby, y con D&D particularmente, nunca cesó; y hasta muy recientemente era habitual su presencia en convenciones norteamericanas. Además, los roleros de toda índole siempre han reconocido a Gygax como el padre del hobby.

Los productos de rol de Gygax se caracterizan por enfatizar la faceta de desafío y de dificultad que una aventura de rol debe poseer siempre. Buen ejemplo de ello es la aventura La tumba de los horrores, que tuve la suerte de dirigir hará unos años hasta que mis jugadores y yo mismo nos cansamos de la lentitud que suponía avanzar por una necrópolis donde cada baldosa era una trampa mortal.

 Valga esta pequeña reseña para honrar a uno de los hombres que inició un hobby que nos permite a los que no podemos ser directores de cine crear nuestras propias historias y emocionar a nuestros amigos usando simplemente un par de libros, dados, papel y lápiz. Espero que allí donde esté, Gary Gygax esté dirigiendo una buena partida. Si es necesario, cuenta con mi pantalla Gary. Con gusto te la cedo.

Despedida de Frankenrol.

Dungeons & Dragons en la wikipedia.

Filmoteca: Los crímenes de Oxford.

Febrero 4th, 2008

¿Son las matemáticas un lenguaje universal que nos permitirá entender el complejo funcionamiento del cosmos o simplemente la plasmación a escala del cerebro humano de unos fenómenos caóticos e inconexos? ¿Existe un equilibrio armónico en la realidad, como ya afirmaran los pitagóricos, o todo se reduce a una inevitable entropía?

La historia de Los crímenes de Oxford gira alrededor de una serie de asesinatos y la investigación por parte del joven y talentoso matemático Martin (Elijah Wood) y el descreído profesor Arthur Seldom (John Hurt) en pleno campus universitario. Este argumento, clásico de las películas de intriga, es el pretexto para montar toda una reflexión sobre las cuestiones que hemos enunciado al principio y que, dicho sea de paso, no es ninguna novedad ni en el cine ni en ninguna forma de ficción. A medida que se van desarrollando los acontecimientos asistiremos un debate entre la postura optimista,  y de profunda fe en la razón y en el sentido de las cosas de Martin  y el nihilismo de Seldom, que parece conocer bien la locura que se esconde tras las asépticas matemáticas.  Y en medio de  ambos, la sensual Lorna (Leonor Watling) que intentará convencer a Martin de la conveniencia de abandonar ese conflicto y de disfrutar de la vida sin buscar un Santo Grial inexistente.

Todo lo dicho está muy bien, pero ¿está bien la película? en realidad estamos hablando de una película de asesinatos clásica, con un triángulo amoroso clásico que esconde una de las tantas incógnitas de nuestro tiempo; todo ello aderezado con alusiones a Wittgenstein, el principio de incertidumbre de Heisenberg, Fibonacci y el escote de la Watling. Los actores están bien, sobre todo John Hurt. La música funciona. El montaje y el ritmo por momento son tan nefastos que no nos creemos mucho de lo que se nos muestra. ¿Qué hace una anciana un tanto misántropa intimando con un estudiante al minuto de conocerlo? ¿Por qué la policía confía parte de la investigación de unos asesinatos a dos sospechosos de los mismos?
En realidad, sino fuese por tanta alusión a las recetas filosóficas del siglo XX, la película funcionaría mejor en la Inglaterra Victoriana, siendo la pareja protagonista un buen remedo de Holmes y Watson. Pero la peli y su inevitable desenlace no se pueden entender sin todo el aparato matemático ya citado. Al final lo que tenemos es un film que presenta una cuestión interesante, pero manida y quizá no muy conseguida. Yo no le daría más que un 5 raspadillo. Además, es un poco liosa al final.

 

Kitcshlandia

Enero 23rd, 2008

Kitsch. Palabreja alemana que reiterada suena como las murmuraciones de una cucaracha (ktschktschktsch). En principio, el peyorativo adjetivo aplicado por parte de los que entendían sobre cuestiones de gusto para referirse a aquellos objetos producidos en serie y que dejaban mucho que desear en cuanto al componente estético. Ya se sabe: muñecas bailaoras, toros desafiantes ensartados de banderillas sobre la tele, postales de paisajes floreados con niños sonrientes y color saturadísimo. Luego Jeff Koons o Almodóvar lo elevaron a categoría de arte.
Desde luego, nuestro país es uno de los bastiones principales de lo kitsch. Me he carcajeado bien con el artículo de Arcadi Espada sobre el mejorable reportaje fotográfico de la Casa Real que, al parecer, se publicaba ayer en el Mundo. No dejen de visitarlo porque merece la pena. Aunque sea sólo por la aparición del necesitado vocablo "pongo", que espero incorporar pronto a mi uso frecuente. Explicación, aquí.

Pero no sólo de fotos se alimenta el kitsch. Algunos grupos musicales tambien se lo curran. Vean cómo en 1999 los gruncheros Dover hacían este alegato musical contra los pérfidos músicos electrónicos. (Nunca digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre).

¿Más? Bien, quiero pensar que esta página web es una argucia comercial por parte de Voodoo Dolls o algo así. Pero si desean cambiar de tribu urbana, todocanis.com es la web que necesitan.

Pero tambien lo extravagante y ridículo puede esconder una maravilla detrás. Comencé sonrojándome de este vídeo y he terminado apreciando, no es coña, un grupo que parece muy interesante:Les Rita Mitsouko. Hace poco murió su componente Fred Chichin por un cancer fulminante. Lo de morirse ya no es cuestión de mal gusto, sino que termina pasando igual.

Por cierto,a Les Rita Mitsouko los encontré  en el blog de Pé de Duende, que os recomiendo desde aquí  por  la cantidad de interesantes creadores que descubre uno.

Ludoteca: Constantinopla Nocturno

Enero 3rd, 2008

Dentro del ámbito de los juegos de rol, en los años 90 la compañía norteamericana White Wolf logró un hito con un juego que hacía una propuesta muy original: interpretar a un vampiro. Hasta entonces los juegos de rol habían relegado a esta figura terrorífica al papel de enemigo a batir. Pero en Vampiro, la Mascarada las cosas cambiaban y el jugador se metía en la piel de un no muerto de la época actual,  con el objetivo de no perder  la cordura  y la humanidad mientras se veía obligado  a alimentarse de sangre humana  y a implicarse en las intrigas políticas de las sociedades secretas vampíricas. La propuesta de Vampiro, la Mascarada se basaba más en la interpretación y en la reflexión sobre el concepto de "humano" que en conseguir machacar muchos enemigos, como desgraciadamente pasa muy a menudo en el rol. El libro original estaba muy influido por el postpunk de los ochenta y en un concepto ideológico que aseguraba beber desde Mircea Eliade a Nietzsche. Para sorpresa de muchos, el juego fue un gran éxito de ventas, lo que, como sucede siempre en el rol, desembocó en una interminable sucesión de productos y continuaciones editoriales. Al final Vampiro desembocó en otro juego más centrado en el ascenso de poder combativo de los personajes, para aburrimiento de los seguidores iniciales del libro.

Una de esas continuaciones editoriales fue Vampiro, Edad Oscura; que llevaba el concepto de personaje vampirizado y obligado a soportar el peso de la inmortalidad a la Edad Media europea, cuando los Vampiros se encuentran en el auge de su poder y moldean el mundo que les rodea a su imagen y semejanza. Este versión medieval del juego sí tuvo gran éxito, y se acompañó de módulos de gran calidad, como el que comentaré hoy: Constantinopla nocturno.

Portada de la edición norteamericana de 1996. La edición en castellano está más que agotada, pero se pude adquirir **Cof cof**por internet con un poco de suerte. Fuente: Pen & Paper

Todo esto es más sencillo de entender de lo que parece. Imagínate nuestra Edad Media, pero aún más oscura por la presencia de seres inmortales que actúan como semidioses entre los hombres y cuyas intenciones van desde actuar como protectores de las ciudades y el arte hasta propagar el caos y la anarquía. Ahora imagina que la ciudad más radiante de europa, Constantinopla, es en realidad la obra de tres vampiros filántropos que han querido continuar la grandeza de Roma e incluso superarla. Pero estamos en 1197 y han pasado más de 700 años desde la creación de ese sueño. Los vampiros creadores de Constantinopla han sido destruidos o han enloquecido, y sus sucesores han sumido a la capital bizantina en la decadencia, de tal manera que el futuro del faro de la civilización occidental puede llegar a desaparecer.

Constantinopla nocturno parte de un hecho histórico fundamental: la toma por parte de los guerreros cruzados de Constantinopla en 1204. Este suceso, que supuso el fin de Bizancio como potencia mediterránea, se utiliza para plantear una historia jugable que gira en torno a la decadencia, la nostalgia y la inevitabilidad del fin de las cosas que construimos.  Esta publicación, que resultará extraña para los que no estén acostumbrados al rol, no puede dejar de gustarme por girar en torno a la civilización de Bizancio, que por alguna extraña razón siempre me ha fascinado. Pero además, es de lo mejor que he leído en materia de juego de rol. El módulo invita a los jugadores a interpretar a Vampiros llegados a Constantinopla en 1197 y a implicarse, en el modo que ellos deseen, en los sucesos que desembocarán en la crisis de 1204. Como ha de pasar siempre en un buen juego de rol, el final no es establecido por el libro, sino que depende de los jugadores. El libro incluye un mapa y una descripción de la Constantinopla medieval, junto con la descripción de toda la sociedad vampírica de la ciudad y los propósitos de cada uno de los condenados. Con una buena dirección y unos jugadores que se tomen el asunto en serio; estoy seguro de que la interpretación de Constantinopla nocturno puede ser muy interesante para los amantes del rol y también de los amantes de la historia medieval. Éstos segundos, podrán, con un poco de suerte, evitar o minimizar el colapso de la ciudad, que según las fuentes, era el emplazamiento de europa donde mejor se vivía durante la larga Edad Media; aunque sea sólo en la imaginación. Pero de eso se trata, ¿no?

Enlaces:

Vampire, Dark Ages, en la Wikipedia.

El rincón del Vampiro. Página con un montón de información para estos juegos de rol.